Mercados de la Ciudad de México

“Adquirir una identidad solo es posible si logramos entender nuestras raíces”. Esta frase la leí hace un par de días y estoy totalmente de acuerdo. Queremos apoyar lo hecho en México sin saber porque estamos orgullosos de ello. Así que decidí investigar un poco más sobre los lugares y objetos que nos identifican, para comprender, transmitir su importancia y estar realmente orgullosos. El primero y uno de mis favoritos: el mercado.

Desde la época prehispánica, la arqueología narra que los Olmecas así como los Mayas y los Teotihuacanos, practicaban las relaciones formales de comercio. Donde la plaza central se llenada de diversos comerciantes de frutas o verduras, minerales y piedras preciosas que no siempre se encontraban en la región.

En 1338, nace el mercado más importante del México Prehispánico, el tiyanquiztli (mejor conocido como tianguis) en la zona de Tlatelolco. ¿Se imaginan caminar por esos pasillos? Cada barrio intercambiaba algo, dando espacio a un comercio más justo y ordenado.

Te comienza a atraer el bullicio de los animales y sin darte cuenta terminas dentro, con perros, conejos, armadillos y mapaches a tu alrededor. Sigues caminando y los olores que enamoran comienzan. Distingues los ingredientes del platillo favorito que preparan en tu casa. Junto con esa ola de recuerdos tu estómago te regresa al presente y decides que no puedes salir de la zona de comida sin antes pedir algo. “¡Pásele güero!”, te gritarían hoy en día.

Con el estómago contento, continuas el recorrido. Te das cuenta que en el fondo se encuentran los productos que solo los nobles pueden comprar como sandalias, plumas y pieles. Te maravillan los colores y las texturas pero no estás seguro de poder comprar algo tan delicado y hermoso. Indeciso, mejor retomas tu camino y paras frente a uno de mis personajes favoritos, el curandero. Entre hierbas y polvos de todo tipo y mezclas para cualquier mal – sí, también el mal de amores- deleitas tus pupilas. No te confundas, esto no es solo brujería, son prácticas medicinales que hoy en día siguen vigentes en algunas regiones del país.

Siguieron transcurriendo los años y la dinámica no cambio. Hoy en día, los mercados persisten y siguen siendo un festín para las pupilas y narices de sus visitantes. Aunque ya no es tan ordenado como antiguamente, cada mercado se ha especializado en los gustos de cada público.

Cinco mercados que debes conocer

La Lagunilla: Inaugurado durante el Porfiriato, en 1893. Ve el domingo temprano para una dosis de inspiración con el arte, los discos y las antigüedades que tiene el lugar. Dónde: Allende esq. Juan Alvarez, Centro.

La Merced: Un mercado tradicional que data de 1982, aquí puedes encontrar toda la fruta, verdura y cereales que necesitas. Pero lo que me gusta de este mercado, es la gran variedad de dulces y objetos decorativos para fiestas infantiles. Dónde: Calle Rosario s/n, Venustiano Carranza.

Foto: Giulia Giordano

Jamaica: Más de 1 000 puestos dedicados a flores, plantas y arreglos. Hay 5 000 tipos de flores y plantas, todas a la venta, provenientes en su mayoría de Puebla, Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Michoacán. Dónde: Guillermo Prieto #45, Venustiano Carranza

Sonora: Mencioné que mi sección favorita es la hierbería y este mercado tiene la más extensa del país. Mexicanos y extranjeros vienen buscando pociones de amor, amuletos o ingredientes para las ceremonias. Si este tema no te incomoda, definitivo tienes que darte una vuelta. Dónde: Av. Fray Servando Teresa de Mier #419, Venustiano Carranza.

San Juan: Ideal para los amantes del buen comer. Este lugar es famoso mundialmente entre chefs y expertos culinarios por la cantidad de ingredientes exóticos que tiene. Desde quesos y embutidos hasta carne de león o de armadillo. Dónde: Ernesto Pugibet #21, Centro.

Foto: Giulia Giordano